Publicado 15.11.2015 |

Introducción

Esta Matriz intenta graficar el impacto de las acciones corporativas en el mercado, como resultante de sus métodos internos, sean derivados de la selección y promoción del personal, manejo de la comunicación interna, ausencia de liderazgos sustentables, reducida institucionalización de valores y toda otra forma que aleje a la organización de la gente. La no ubicación en el correcto cuadrante representará el no comprometerse ni interpretar o reflejar los  reales sentimientos y necesidades del nuevo consumidor y su entorno, en el campo de la sustentabilidad. Esta dinámica se grafica en el gráfico que constaal pie:

  

Empresa Caja: Este cuadrante está representado por todas aquellas empresas que colocan el aumento de sus ingresos por sobre cualquier otro valor corporativo. Se obsesionan con los costos, lo que les impide gestionar a largo plazo, aferrándose a negocios seguros y efectivos.

Ante las crisis, despiden empleados como primera acción en la búsqueda de reducir gastos. En muchos casos se deshacen de personas con experiencia, costosas pero valiosas. En otras palabras, los ejecutivos de este tipo de empresas ante conflictos, reducen  musculo en vez de  grasa.

Consideran que el objetivo principal de su gestión es ganar dinero, lo que la enceguece ante la posibilidad de implementar programas sociales o ambientalmente sustentables y en consecuencia, debido a su escasa visión estratégica frente a los nuevos entornos, tienen un muy bajo nivel de prácticas sostenibles.

Exigen aumento de las ventas, presionan a sus ejecutivos para conseguir resultados concretos hoy y ahora. Esto lleva a que implementen obsoletos,  estresantes e implacables procesos de evaluación de resultados que, únicamente tienen como parámetro el porcentaje de uso de los presupuestos asignados a cada área. En base a ello premian o castigan, frenando todo proyecto que implique decidir rápida y arriesgadamente. Son estructuras exterminadoras de ideas o proyectos innovadores.

El eje vertical de participación de mercado señala drásticamente que las organizaciones situadas en este cuadrante - como consecuencia de sus paradigmas -, poseen un grado bajo de integración de valores dentro de sus procesos de gestión, por tener a la rentabilidad como un fin en sí mismo, por encima de toda variable de crecimiento.

Esta concentración hacia un único concepto, le quita la posibilidad de explorar nuevas oportunidades, pudiendo tener éxito durante plazos determinados de tiempo pero perdiendo mercado y oportunidades, a causa de la no democratización de principios sostenibles.

Empresa Comunidad: Estas organizaciones tienen una mejor integración de valores respecto de las empresas caja y las empresas árbol por su marcada vocación de ayudar a la gente de la comunidad que interactúa con ella. Implementa programas de ayuda social en forma directa, hace donaciones  e informa permanentemente el trabajo solidario que realiza.

Tienen una marcada y concentrada inclinación hacia la filantropía y el asistencialismo, de manera que obtienen una buena reputación comercial pero esto, a su vez, las aleja de una visión integralmente sustentable. Consideran al tema social por sobre toda otra variable, quitándole panorama y eficacia al no considerar los factores ecológicos y económicos tan importantes en su desempeño a largo plazo.

Es decir, manifiestan un alto grado de alineación de principios pero solamente vinculados  al Asistencialismo, obteniendo fidelidad parcial de un determinado segmento de los consumidores, negándole acceso a toda otra  gama de clientes y nichos de mercado que valoran otras dimensiones como la ambiental.

Tales estructuras ejercen internamente liderazgos laxos, poco desafiantes y particularmente enfocados en la solidaridad. La no integración  de ideas o la no invitación a participar en otras áreas, les quita capacidad de reacción al cambio.

Esta falta de adaptación tiene directa implicancia con el grado bajo que poseen de Implementación de prácticas sostenibles diversas ya que sus programas y estrategias son monotemáticas.

 

Empresa Árbol: la categoría de empresas que integran este grupo tienen una gran vocación hacia lo ecológico y todo lo relacionado con ello. Cada programa que se despliega tiene la impronta de esta disciplina y el respeto por todo lo relacionado con la naturaleza.

Su nivel de prácticas sostenibles es alto pero a la vez, limitado a un aspecto  ya que en toda su planificación no se tiene muy en cuenta componentes de la faz social y económica. Son empresas líricas que todo lo relacionan con el equilibrio de los ecosistemas y el respeto a la biodiversidad; no es que este mal sólo que no completan una mirada cohesiva de las tres grandes áreas de la sustentabilidad en forma conjunta.

A causa de esta subjetiva parcialidad, su nivel de integración o alineación de valores es bajo y sólo es admirada por un reducido segmento de consumidores fanáticos de lo verde y por lo verde en sí mismo.

Esto les puede quitar efectividad y realismo a la hora de evaluar las operaciones que, al estar concentradas u obsesionadas por la protección del planeta, son susceptibles a salirse de foco o comprar problemas como aliarse con instituciones no gubernamentales extremas que persiguen la defensa del planeta a través de medios no pacíficos. Este alineamiento "construye imagen desde lo verde" pero pierde sustento y no construye en lo referente a temas sociales  e impide un  constructivo diálogo con gran parte de los Stakeholders (grupo de interés).

Tales empresas poseen una visión sesgada de la sustentabilidad porque plantean la reparación de espacios degradados y prácticas ecológicas pero no tienen en cuenta ni evalúan la relación de las actividades económicas y la comunidad  por ejemplo, respecto del uso de energías para la producción de bienes. Es decir, se concentran en la reparación y no tanto en la construcción de viables alternativas de valor sustentable.

 

Empresa Arco Iris (Empresa Sustentable): Pertenecen a este grupo aquellas que integran en forma sistémica y transversal, la gestión económica, ambiental y social de todos sus procesos. Poseen un alto grado de desarrollo en la alineación de valores, principios y paradigmas sustentables

Los ejecutivos que la componen desarrollan novedosas maneras de diálogo con los grupos de interés (Stakeholders) para lograr respuestas cada vez más reales frente al cambiante entorno y múltiples exigencias. Tienen en claro que la empresa desempeña un papel determinante en la construcción de nuevas culturas de producción y consumo responsable.

En congruencia con esta convicción, saben que esta revolución de valores sustentables sólo tendrá cabida en espacios donde se privilegie la comunicación honesta, fluida y participativa. Entienden que un buen clima laboral favorecerá el alto desempeño de sus talentos, generando reglas claras y equitativas para todos en base al mérito y la iniciativa.

Estas organizaciones actúan e interactúan en forma de redes, delimitan en sus estrategias, estándares de desempeño orientados a transformar trabajo en virtud. Confían y creen en la construcción de un nuevo futuro basado en el compromiso con la gente, la naturaleza y el aumento de su valor sustentable. Miden constantemente sus operaciones de manera no tradicional, investigando e innovando nuevas alternativas de relevamiento.

La manera transparente de planificar y ejecutar programas con decisivas intervenciones en la sociedad, les traerá aparejado un reconocimiento y reputación distintivo, haciendo crecer su imagen institucional, de marca  y una fidelización más allá de hábitos y moda.

Estas acciones la posicionan con una alta implementación de prácticas sustentables que se corporizan mediante programas y alianzas con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, asociaciones, sindicatos, fundaciones y toda otra forma de representación comunitaria que privilegie una mejor calidad de vida social y ambiental. Sin que ello, la aparte de alcanzar una gestión rentablemente sostenible que signifique una creciente participación del mercado meta. Semejante logro se obtiene alineando valores y recreando paradigmas que lideren  sectores hacia el compromiso con una enriquecedora revolución productiva y cultural.

  

Principios

Por lo expuesto, la obtención de una alta integración de valores sociales, culturales y ambientales conjuntamente con un alto estándar de  implementación hacia prácticas sostenibles, conducen al posicionamiento privilegiado de ser una empresa sustentable en toda su dimensión.

Por supuesto que el acceso a nuevos nichos y negocios serán resultantes naturales de este proceso de reconocimiento comunitario.

Respecto de las empresas ubicadas en los otros cuadrantes, se puede decir que si bien algunas se rigen con paradigmas loables, no llegan a conformar un alineamiento integral hacia la sustentabilidad por no trabajar en las otras dimensiones holísticamente.

Entonces, será provechoso que esta matriz (Matriz RA) pueda ser utilizada para referenciar básicamente el accionar desplegado por las organizaciones, quienes podrán rectificar su rumbo en el caso de que se detecten fallas de gestión hacia lo sostenible.

 Del libro: EL GERENTE SUSTENTABLE, Argentina, 2012  (Autor: Claudio Rodriguez Agüero - Argentina)