Publicado 01.10.2017 |

El Gerente Sustentable piensa en verde, y esto no quiere decir que imagine un mundo perfecto donde danzan duendes por el ancho valle. Este pensamiento tiene el color del cambio que posibilite mejoras de aprendizaje permanente. Aprender a entender y aprender a observar la realidad con una nueva mirada, que es la de poder vernos abrazando el futuro con decisión y optimismo.

Esto significa que se preocupará por el armado de un equipo de trabajo inclusivo y diverso que pueda interpretar este desafío, diseñar e implementar proyectos dentro de  entornos de libertad y asunción de riesgos permanentes, gérmenes de la innovación.

En este orden de cambio paradigmático, es aplicable la frase del gurú estadounidense, experto en estrategia Gary Hamel cuando expresó: "el arma más efectiva que poseen los nuevos competidores es una hoja en blanco, mientras que su mayor vulnerabilidad es su fe en la práctica aceptada".

Si algo caracteriza al concepto e implementación de la sustentabilidad, son las "hojas en blanco". Estas deberán ser escritas por aquellos que desarrollen premisas todavía no imaginadas en contextos impredecibles. Tal viaje tendrá un desvío fatal si se insiste en aplicar conocimientos que hasta hoy nos dieron un aparente resultado positivo sin medir externalidades.

La principal declaración de integridad será la de reconocer que en este nuevo campo nadie puede arrogarse el total conocimiento, pues el management sostenible se basa fundamentalmente en tomar decisiones sobre prácticas nunca antes implementadas. Justamente, el principal desafío de esta nueva raza de gerentes será la de: "integrar en forma inédita talento, heterogeneidad, cambio, desaprendizaje, reaprendizaje, el cumplimiento de estándares ambientales y sociales  económicamente sustentables con la incorporación de otros no necesariamente exigibles".

Esto representa un nuevo movimiento cultural: trabajar conceptos para interpretar dilemas no resueltos por la aplicación de prácticas dogmáticas.