Publicado 11.12.2017 |

MÁXIMA NÚMERO 2:
"UN LÍDER SUSTENTABLE DEBE CORRER LOS MISMOS RIESGOS QUE LE EXIGE A SU GENTE. DE ESTA MANERA OBTENDRÁ IDÉNTICAS HERIDAS Y FORTALEZAS. ES LA MEJOR PRÁCTICA PARA OBTENER CREDIBILIDAD"

Es una de las máximas más movilizantes, debido a que no debo pedir a otro lo que yo mismo no estoy dispuesto a hacer. Es tan imprescindible recorrer, no sólo el mismo camino de los seguidores, como superar los obstáculos junto a ellos. Esto demostrará honestidad intelectual a la hora de proponer metas más desafiantes y encontrar así acólitos motivados e inspirados a superar nuevas barreras.
Los colaboradores de hoy no son los mismos de antes. Igualmente que los consumidores del nuevo milenio, que quieren co-crear productos con las empresas a la que le son fieles, los miembros de un equipo desean co-gestionar con su líder y ser tenidos en cuenta en cuerpo, mente, corazón y alma.
Tener las mismas heridas que los seguidores, hacen del líder sustentable un ser creíble y auténtico. No existe mucha diferencia entre la relación de un líder con sus seguidores que con la de un macho alfa y su grupo. Muchos estudios han develado que los otros monos están observando permanentemente a su líder y su estado de ánimo condiciona al grupo. Si está tranquilo el grupo no se altera, pero si demuestra nerviosismo, los demás se disgregan y entran en pánico.
Esto me hace recordar la exquisita frase y lección de liderazgo de la Beata Madre Teresa de Calcuta cuando dijo: "No importa que tus hijos no te escuchen. Te estarán observando todo el tiempo". Esto nos da una gran lección toda vez que un líder inspira con su acción. Debe saber que será observado y evaluado permanentemente y lo peor es adquirir una pose. Actuar naturalmente, reflejar lo que se es y estar dispuesto a aprender con el otro. Así se construye un poder tan grande que genera uno de los intangibles más preciados del liderazgo: confianza.

Del Libro: "El Liderazgo Sustentable", Ed. Edicon